Bendice Señor estos alimentos que por tu infinita misericordia tenemos hoy en esta mesa, dale Señor pan a los que no tienen y danos hambre de ti a los que tenemos pan.
Te damos gracias Señor por la tierra fecunda, el rocío de la mañana y la brisa que permitió hacer crecer estos alimentos. Bendice Señor las manos de los campesinos, que trabajan a diario bajo el sol inclemente para recoger tus frutos.
Por todas aquellas personas que seleccionaron, transportaron, y empacaron cada alimento. Por el sustento de este hogar, por la persona que preparó esta comida con amor y por todos nosotros que nos reunimos hoy en esta mesa, tu mesa Señor. Que nuestros cuerpos se nutran hoy de tu amor, tu misericordia y tu bondad.
Amén
