Dios de toda bondad, mira con misericordia a todos los que sufren cualquier tipo de dolencia, enfermedad o lesión, para que sean consolados.
Que tu mano sanadora y protectora esté sobre ellos. Cuando tengan miedo, alivia sus temores y ansiedades.
Cuando tengan miedo, dales fuerza y valor.
Cuando se sientan solos, envíales a alguien que les escuche y les cuide. Cuando estén confusos, dales seguridad y orientación.
Cuando sientan dolor, alivia su sufrimiento.
Cuando se desesperen, dales esperanza.
Que experimenten tu presencia sanadora en el consuelo de la mirada serena y el tacto tierno de un cuidador.
Te lo pedimos en tu santo nombre.
Amén.
